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Rafael Ángel Marañón Barrio
Alcalá la Real (Jaén), 1934.
En el Prólogo, que él mismo firma, a sus “Evidencias
Olvidadas” (CLIE, 1992), resume el cuándo y cómo de su vida
espiritual al escribir: “En 1969 comprendiendo y aceptando la verdad de
Dios por la lectura minuciosa de la Biblia, abandoné el catolicismo
romano”. Y, tres años después, nos sigue diciendo,
“inicié la OBRA PARA LA DIFUSIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS”,
que consistía en la publicación de capítulos completos
de la Biblia, mediante folletos que distribuía periódicamente.
Por el fruto de su matrimonio con Isabel Pérez Alcaide,
ya son abuelos. Por lo que, la dedicatoria, desde Granada, quedó
así: “A mi nieta Rosa, perfecta manifestación de la bondad
de Dios”.
G.F.C.
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