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Dina Flores Barceló
Madrid, 1956.
Comenzó con “una historia sugerente, llena de aciertos, que prende
pronto al lector y le lleva de la mano a través de las singulares
aventuras de sus protagonistas”. Pero “La Ciudad Dorada” (Ediciones Evana,
1985) no termina de conseguir la difusión que merece. Ni siquiera
cuando los editores y la escritora renunciaron a todo beneficio a favor
del proyecto misionero para que Mirian Castelán, ibicenca, testifique
como misionera cristiana en Mozanbique.
Así las cosas nos escribe y confirma telefónicamente:
“Esto no me da mucho ánimo para volver a intentarlo a no ser que
el señor me diera instrucciones muy precisas”.
Ricardo del Arbol Zunta, su esposo desde 1974, y tres hijos, David,
Marcos y Sandra, desean que tome la pluma. ¿Cuándo volveremos
a leer otra historia que nos recuerde “El Peregrino”…?.
G.F.C.
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