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José Cardona Gregori
Denia (Valencia), 1918.
El pasado 10 de Junio y de manos del Rey Juan Carlos I, recibió
la medalla distintiva y el título de honor del Club Internacional
de Prensa, concedidos en reconocimiento a su “larga y destacada labor
informativa”.
Aunque éste sea sólo uno de los muchos homenajes
recibidos, es el que más relacionado está con nuestro objetivo
y, posiblemente, el que más sorprenda a nuestros lectores. Seguro
que no a su esposa, Amparo, e hija, Elisabeth, que tanto han trabajado
junto a él, y ahora la heredera desde un despacho propio, por la
defensa de los evangélicos españoles. Defensa que pasaba
por la denuncia escrita, no únicamente para los jueces, sino para
los periodistas españoles y extranjeros, que tantas veces hicieron
justicia y nos defendieron mejor.
Los primeros ensayos literarios los realizó en la década
de los “cincuenta”, en el desempeño de sus funciones como Secretario
de la Unión Evangélica Bautista Española y Presidente
de su Comisión Jurídica, y se intensificaron al aceptar,
en la década siguiente, la Secretaría Ejecutiva de la Comisión
de Defensa. Si bien, de lo que más orgullosos está es de
sus contribuciones a tres textos legales anónimos: Ley 44/67,
Reguladora del Derecho Civil a la Libertad en Materia Religiosa; la Ley
de Libertad Religiosa, Ley Orgánica 7/1980 y Ley 24/1992, por la
que se aprobó el Acuerdo de Cooperación del Estado con la
Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España.
Bien merecen una recopilación sus “Muy Confidencial”,
informes, memorias, notas
De prensa y entrevistas durante más de treinta años.
G.F.C.
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