


D. JORGE Y DÑA ELFRIEDE FLIEDNER (nietos de Federico)
con alumnos de "El Porvenir"

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Elfriede Fliedner
ELFRIEDE FLIEDNER.- Todos los que conocemos personalmente a Elfriede
Fliedner, "Doña Elfriede", y somos muchísimos en España
y el resto del mundo, podemos decir que es un mujer menuda. Y los
que hemos tenido que recurrir a ella buscando, información y ayuda,
podemos añadir: "menuda" mujer. Tanto como esa multitud de heroínas
de las que escribe en la revista "NOSOTRAS" de la Unión de Mujeres
Evangélicas (UDME).
Como nieta de Federico Fliedner (Kaiserswerth,1845+1901, Madrid), hija
de Juan Fliedner Brown (Madrid, 1878+1964) y esposa de Teodoro Fliedner
Funcke (Madrid, 1906+1970); Elfriede Fliedner Klingender, a quien entrevistamos
para "CAMINEMOS JUNTAS", es una genuina, desafiante y viva muestra de amor
y servicio a Dios y a España. Nuestra conversación
se desarrolló en el Colegio Evangélico "El Porvenir", de
Madrid. Una institución vanguardista en labores educativas y benéficas
que celebró el año pasado su Primer Centenario. Y que cuenta
con ella, desde 1937 hasta el día de hoy, como cocinera, corresponsal,
profesora de religión, administradora y cronista durante "más
de 16 horas diarias".
Y ahora, que la Casa de S.M. el Rey la distingue con el Lazo al Mérito
Civil, debemos recordar que no dejó de amar y servir a todos los
que se cruzaron en su camino, evangélicos y no evangélicos,
españoles y extranjeros, judíos y nazis; durante la Guerra
Civil, el Franquismo y la Monarquía. Y lo haremos en una apretada
síntesis en torno a siete años decisivos de su vida y ministerio.
1913: AÑO DE SU NACIMIENTO
Nació en Madird, el 7 de marzo de 19l3, en una casa de la calle
Angosta de los Mancebos, número 12. "Como se nacía
entonces -nos precisó-. No en una clínica, sino en el seno
de una familia". Fue la segunda de las tres hijas del Pastor Juan
Fliedner y Elisabeth Klingender. La mayor, se llamaba Gertrud y la benjamina
Irma (1922+1989), tan recordada por los muchos que hemos visitado la Librería
Calatrava y recibido orientación y ayuda para comprar los mejores
libros antiguos y modernos.
Comenzó su educación en el Colegio de la Esperanza, fundado
e instalado por su abuelo en el mismo solar donde se reunía y sigue
reuniéndose la congregación de la Iglesia Evangélica
Española, en la calle Calatrava. El Bachillerato lo inició
en el Colegio Alemán y lo terminó en Alemania. Donde también
se preparó, en importantes Librería y Editoriales. Con el
propósito de continuar el ministerio de la Librería Nacional
y Extranjera, fundada también por su abuelo y que se encontraba
en la calle Caballero de Gracia, esquina a la de Alcalá (en
el edificio del Fenix). Y así lo hizo durante dos meses.
1937, COMIENZA SU COLABORACIÓN CON "EL PORVENIR"
¿Cómo una substitución laboral por treinta días,
se puede convertir en sesenta y un año de entrega y
laboriosidad a favor de miles de niños en Madrid y El Escorial?
En su diario, que ocupa la Tercera Etapa (1936-1997) y se puede leer
en las páginas 339 a 667, del libro "Memorias de la Familia Fliedner,
más de 100 años al servicio del protestantismo en España",
en una "edición de textos originales preparada por Ana Rodríguez
Domingo (Gayata Ediciones, Barcelona, 1997); nos cuenta con pormenores
puntuales, lacónicos y lleno de humor cómo "Dios siempre
ha sabido mandar, con el consuelo de su Palabra, la solución adecuada
a cada problema".
1941, BODA CON TEODORO FLIEDNER FUNKE
El ocho de octubre de 1941, fue solemnizado religiosamente su enlace
matrimonial con Teodoro Fliedner Funcke, en Bremen. La noticia, para evitar
problemas con la censura, se comunicó a España con la contraseña
"Hoy se cierra el negocio". Su esposo, con el que llevaba cuatro
años trabajando en "El Porvenir", era primo hermano y, como ella,
nieto y continuador del trabajo pastoral y educativo de Federico Fliedner.
Así, su luna de miel consistió en acompañar
a su marido en un viaje pastoral por Andalucía.
Doña Elfriede fue para Don Teodoro, esposa, secretaria y biógrafa;
en Madrid, en El Escorial, en viajes internacionales y en las vacaciones
anuales. Pues en estas últimas, pasadas junto al cantábrico,
en tierras, gallegas, asturianas o cántabras, no le separaban de
su voluminosa correspondencia con muchos países y los informes y
libros escritos por su esposo para informar del ministerio y agradecer
el apoyo recibido.
Afirmar que no tuvieron hijos es sólo un frío dato del
Registro Civil. La verdad, emotiva y desafiante, es que sus ahijados se
pueden contar por centenares. Aquellos niños, huérfanos a
no, llegaron desde muchos lugares de España
o Guinea, donde la intolerancia religiosa o política les negaba
todo. Pero que, junto a Don Teodoro y Doña Elfriede, encontraron
casa, comida, cama, consuelo, consejo, carrera y cariño.
1948: COMPARTIENDO SU TIEMPO CON LA "CASA DE PAZ"
Don Federico Fliedner, buscando un lugar fresco y sano para sus huérfanos
en el verano, encontró las ruinas de la casa convento que ocupó
el rey Felipe II, cuando iba a El Escorial para ver la marcha de la construcción
del famoso Monasterio. La compra, reformas y amor de todos los miembros
de esta familia hizo posible que, desde 1880, pudiera servir como hogar,
escuela, iglesia y campamento evangélicos. Por lo que, para el programa
de TVE2, que los evangélicos dedicamos a "Felipe II y los protestantes",
Doña Elfriede nos resumió la historia, trasladándose
allí como tantas miles de veces antes. Y, otro de los espacios de
Tiempo de Creer, emitido el año pasado y dedicado a "Federico Fliedner
y la educación", registró sus respuestas en El Porvenir.
1970, INICIO DE SU VIUDEDAD
Al comunicar a su esposo que tenía un cáncer, noticia
que el médico no se atrevió a darle, recibió la siguiente
respuesta: "Bueno, Dios nos ha dejado hacer las cosas cuando eran tan difíciles.
Ahora, que hay más libertad, lo pueden hacer otros". Pocos días
más tarde, el viernes 13 de noviembre, Doña Elfriede, anota
en su diario: "Teodoro descansa en paz".
1987: "CINCUENTA AÑOS DE AMOR"
Hemos tomado el título para este año del poema que le
dedicó,
en el 50 aniversario del comienzo de su ministerio en "El Porvenir",
Samuel Pool (1911+1995), huérfano que pasó por la Casa de
Paz y El Porvenir. Y que fue, según nuestra entrevistada dejó
escrito, "alumno, estudiante, profesor, director y colaborador en todo
aquello que estaba en su mano, incluso cuando llegó el tiempo de
la jubiliación". El poema, en siete cuartetos, se abre recordando...
"Año treinta y siete...
la guerra de España,
¡¡¡de hambre, de muerte,
de odio, de saña..."
Y en el antepenúltimo y penúltimo, resume:
"Termina la guerra,
pero no el dolor.
Hay muchos que sufren
y encuentran tu amor...
En cincuenta años,
bajo tu cariño,
millares de niñas...
millares de niños..."
1998: RECIBE EL LAZO AL MÉRITO CIVIL
En nombre de la Casa de S.M. el Rey, le entregó el Lazo al Mérito
Civil el Director General de Asuntos Religiosos, Ilustrísimo Sr.
D. Alberto de la Hera Pérez-Cuesta, el 27 de mayo. En un emotivo
acto al que se sumó la Federación de Entidades Religiosas
Evangélicas de España (FEREDE), el Consejo Evangélico
de Madrid (CEM), la Fundación Federico Fliedner (FFF) y amigos invitados
para la ocasión.
Por primera vez, se entrega a un protestante en España esta distinción.
Que si bien creemos nosotros merecida, como cuando anteriormente el Gobierno
Alemán le concedió la "Cruz Diacónica" y la "Cruz
al mérito Civil", la homenajeada ha vuelto a decir:
"En el fondo, yo considero este acto una distinción o una
especie de honrar una labor de muchísimos años. No la mía,
sino la que Dios ha puesto en nuestras manos. En las de mi abuelo, de sus
hijos y de sus nietos. Si lo hemos podido hacer fue solamente por la misericordia,
paciencia, bondad y ayuda del Señor"
¿Qué perspectivas tiene la Fundación Federico Fliedner,
de cara al tercer milenio, Doña Elfriede? "Eso es difícil
de decir. En El Escorial ya no tenemos niños. Porque hay unas instalaciones
estupendas del Ayuntamuiento para los niños de El Escorial y los
alrededores. Nosotros ya bno tenemos porque tener niños. No existe
persecución. Ni por lo tanto la necesidad de tener niños
refugiados por ser evangélicos. ¿Qué podemos hacer?
Puede ser algo que sea útil para la sociedad. Aquí en El
Porvenir, con la LOGSE, la ESO y todas esas dificultades, no sabemos si
podremos seguir con el colegio. Pero, aunque no se pueda seguir con el
colegio, siempre se encontrará aquí algo que valga la pena
hacer y que esté todavía en la línea de Federico
Fliedner que lo construyó para ser un centro de ayuda a los jóvenes
evangélicos y por eso le poso de nombre El Porvenir"
TEXTO: Gabino FERNÁNDEZ CAMPOS |